Objetivo de los puertos españoles: ganar competitividad para recuperar tráficos

El sistema portuario español “tiene una posición saneada y solvente”, tras alcanzar el 2,34% de rentabilidad.

Con esta afirmación se iniciaba el pasado 18 de febrero, en el Congreso de los Diputados, la intervención de José Llorca, presidente de Puertos del Estado, para presentar balance de resultados del ejercicio 2013 que asciende a 269 millones de euros, un 22% más que el año anterior, y una cifra de negocio de 1.028 millones de euros.

Tras definir la situación general del sistema portuario español, basada en el modelo de autosuficiencia económica y en un marco de autonomía de gestión que garantiza la eficiencia en la gestión y posibilita la competencia interportuaria, Llorca presentaba los datos de tráfico portuario que, en el ejercicio 2013 registró un total de 458,5 millones de toneladas, lo que supone un descenso del 3,45% con respecto al ejercicio anterior.

De los 16,5 millones de toneladas perdidas, casi la mitad, 8,2 millones, fueron graneles sólidos, con una reducción del 11,5%, debido, señala Llorca, a “la situación coyuntural del buen año hídrico y agrícola, al gran acopio que hubo en 2012 de carbón debido a los cambios de fiscalidad de los productos energéticos en 2013 y a los incentivos al carbón nacional que redujeron las importaciones de este producto”.

Las pérdidas fundamentales se han debido a las mercancías en tránsito y especialmente a las de contenedores con una caída en torno al 8%, lo que ha supuesto 8,6 Mt y 400.000 TEU’s menos. Se trata de “una cantidad más que significativa como para ser una llamada de atención” a tener en cuenta, dice el presidente.

Como dato positivo, destacar el incremento de las exportaciones por vía marítima en un 6,6%. Y, también, los tráficos ro-ro asociados al transporte marítimo de corta distancia y a las autopistas del mar que están creciendo de forma continuada, lo que vendría a demostrar “una progresiva consolidación de la intermodalidad marítimo-terrestre”.

Crece también el número de pasajeros hasta un 7,10%, alcanzando una cifra total de 28,7 millones. De ellos, 7,7 son cruceristas.

Según el presidente de Puertos del Estado, si no se hubiera producido el enorme crecimiento de las exportaciones por vía marítima, la caída de los tráficos hubiera sido mucho más acusada.

Esta caída, dejando aparte el efecto coyuntural del descenso de los graneles sólidos, se debe fundamentalmente a “la progresiva pérdida de los tráficos de tránsito, que tanta importancia han estado teniendo y deben seguir teniendo para mantener la conectividad de nuestros puertos, el aumento de líneas marítimas que recalan en España y el mantenimiento del empleo en el sector de la estiba”.

La solución pasa, en opinión de Llorca, por ser más competitivos. Esto significa “reducir costes, aumentar en eficiencia y calidad, y ganar en fiabilidad”.

Para ello se considera necesario implicar a todos los agentes de la comunidad portuaria.

Y es que el papel de los puertos españoles en el tránsito marítimo “significa mantenerlos como parte de la organización logística del transporte marítimo internacional al servicio del comercio internacional y a nuestro país con posibilidades de desarrollar una industria logística, industrial y de servicios asociada a este tipo de tráficos”.